Un desierto. Una guerra. Una niña llamada Baktay que quiere ir al colegio y aprender a leer. Una sociedad marginada. Diversos factores que se entrelazan entre si para formar el film titulado “El Budha explotó por vergüenza” y que narra una historia tan dura como real para miles de personas desde los ojos de una niña.
En el mundo actual así como en la historia de la humanidad existen infinidad de religiones, creencias, tradiciones…Culturas, en su conjunto, que si las analizáramos detenidamente cada una de ellas veríamos que todas las culturas provienen de una idea, una creencia, de un estilo de vida, de un hecho, etc. y que es compartida por una comunidad. A menudo unas culturas se imponen a otras, como es el caso de la cultura occidental.
El film, realizado en el Afganistán del s.XXI, muestra un estilo de vida que no es como el occidental, pero si mirásemos nuestra cultura décadas atrás veríamos algunas similitudes. En la película se muestra a una sociedad islamista desigual, marginal y sexista. Una sociedad donde nadie parece preocuparse por nadie y menos por las mujeres quienes son consideradas inferiores a los hombres. En una parte de la película unos niños juegan a la guerra, representando a los talibanes (rama extremista del Islam) y acusan a la protagonista de pagana por llevar una barra de labios. Además la obligan a taparse la cara, la intentan lapidar y se la llevan recluida junto con otras niñas que se encuentran en su misma situación. Los niños mencionan varias veces a Dios y a su voluntad y se ven en el poder de castigar a la niña quien es acusada por ellos de hereje. Esta parte de la película me recordó mucho a novelas históricas y algunas películas basadas en la Europa medieval (como “El nombre de la rosa”, “La catedral del mar”, “Los pilares de la tierra”, “Juana de Arco”, “Robin and Marian”, etc.) en la que la sociedad estaba totalmente sometida a Dios y a la iglesia y las mujeres eran consideras inferiores a los hombres. En algunas de estas historias, cuando una mujer era seductora, desobediente o incluso astuta se las acusaba de “brujas” y se las castigaban torturándolas, violándolas y quemándolas vivas en la hoguera.
Una mujer en la Europa medieval quemada en la hoguera y una mujer de Oriente Medio en el s.XXI lapidada en el desierto. Dos casos a mi juicio exactamente iguales salvo por los cinco siglos de diferencia entre uno y otro. Entonces, ¿Por qué si en los países de cultura occidental ya no se queman a las mujeres en la hoguera en oriente si siguen siendo recibiendo castigos de semejantes dimensiones? La respuesta la encuentro en la misma pregunta; nosotros somos occidentales y ellos no. Nosotros tenemos una cultura, una historia y una tradición que ha ido evolucionando a lo largo de los años hasta llegar al día de hoy, pero eso no quiere decir que todas y cada una de las partes del planeta haya cambiado al mismo ritmo, ni del mismo modo que lo hemos hecho nosotros.
La película muestra una crítica más hacia el mundo de Asia menor, una exposición de aquello negativo que poseen (como si en la historia de nuestra cultura no hubiesen sucedido cosas semejantes o peores incluso). Pues un día fuimos semejantes a ellos, incluso hoy en día en los países de cultura occidental se cometen barbaries pero siempre es más fácil ver los errores en los demás que en nosotros mismos y si, además, detrás de todo hay una serie de intereses como la obtención de petróleo, de gas, de metales preciosos, drogas… Se explica muy bien el por que del sentimiento de superioridad de nuestra cultura sobre el resto y el deseo de abatirlas. Democracia, igualdad, libertad, fraternidad… son algunos de los estandartes por los que se lucha en Oriente, pero la realidad va mucho mas allá y es mucho más cruel, pues a la armada norteamericana (y aliados) no le importa que Baktay vaya a la escuela o que las mujeres mueran lapidadas (sus bombas matan a centenares) sino que quieren poseer una serie de recursos que ellos poseen y tener una zona contraria a ellos bajo su control. Un claro ejemplo de ello son las tropas que actualmente están en Afganistán (como las enviadas por la ONU en su supuesta misión de ayuda) y que en la película no se ve pero si se mencionan en el juego de los niños, porque ¿Cómo se puede afirmar que se quiere la libertad e igualdad en un país cuando su pueblo esta siendo masacrado por el ejercito, imponiéndoles otra cultura?¿A caso así pretenden que Baktay aprenda a leer? ¿A caso es la manera correcta de lograr que esos niños, cuando crezcan amen a sus esposas(o esposos) y traten con el mismo respeto a hombres y mujeres? ¿Es con armas como se consigue la libertad y la igualdad? ¿Es justo lo que se esta permitiendo porque “sea” nuestra cultura mejor que la suya? ¿Lo es, o simplemente nuestra evolución a sido diferente a la de ellos? Personalmente opino que cada cultura debe tener su propio desarrollo y que cada comunidad debe de ir cambiando de paradigma sin ningún tipo de imposición externa, pues de lo contrario esas culturas quedan destrozadas y la gente perdida. Un claro ejemplo de ello son las noticias sobre fraudes electorales, golpes de estado o atentados en esos países. Una sociedad con una cultura, ambas en desarrollo y dicho desarrollo quedo interrumpido por la imposición de nuestra igualdad y democracia (que no tenemos siquiera nosotros mismos) y no tienen ni libertad, ni democracia, ni igualdad ni tampoco la posibilidad de retomar su cultura.
Referido a este tema quisiera señalar un hecho que me llamó la atención: los niños jugaban a la guerra alternando el rol de estadounidenses con el de talibanes. Esos niños se están criando en un conflicto bélico donde dos culturas intentan sobreponerse ( o mejor dicho, una intenta sobreponerse y la otra sobrevivir) . Nadie les enseña a poner en duda una cultura u otra, ni a interpretar lo que les está sucediendo, ni a encontrar el camino para avanzar hacia una mejor realidad. Esos niños crecen desamparados en la ignorancia, ignorancia que los hacen débiles, pues no son libres de hacer lo que quieren sino lo que los poderosos quieren que hagan. Nadie se preocupa de la educación de la nuevas generaciones (la niña hasta llegar a la escuela ha de superar numerosos obstáculos y nadie le echa realmente una mano) que se desarrollan como simples títeres que recrean en sus juegos aquello que no logran comprender, no sabe por que sucede y nadie les enseña. No saben cuestionar el valor y el significado de sus actos ni de los hechos. Los niños juegan a la guerra porque nadie les ha enseñado otra cosa, de la misma manera que Baktay repite una y otra vez la historia del hombre que se durmió bajo un árbol porque es la única historia que ha aprendido. Ni los niños ni Baktay son capaces de crear otras historias u otros juegos, simplemente se limitan a imitar aquello que les llega, pues no cuentan con los mecanismos necesarios para que lo hagan y pongan en duda sus actos y creencias.
¿Debemos enviar soldados a Afganistán o sería mejor que su sociedad se desarrollara en paz y armonía por si sola y que la gente inventara nuevas historias y nuevos juegos?